miércoles, 25 de diciembre de 2013

El discurso de Navidad de un rey sin corona



  Creo que el mejor sistema político para un país europeo es una monarquía constitucional. No podemos culpar al rey de los defectos de nuestra Constitución, en el 78 se hizo lo que se pudo. Tampoco podemos culparle por no liderar una regeneración política de España. No cuenta con el suficiente apoyo entre los ciudadanos.
  No puede defendernos de los tiranos que nosotros mismos hemos elegido porque no le damos el apoyo para hacerlo.
  España es una monarquía sin monárquicos y es una pena porque tenemos la solución al alcance de la mano. Bastaba que no hubiese ratificado el bochornoso reparto entre partidos del Poder Judicial para conseguir librarnos de los malos y corruptos gobernantes.

Recuperar el espíritu de la transición. Para asegurarnos que todo siga igual

  


 Quizás no se pudo, quizás no se quiso. Nuestra Constitución le dio todo el poder a los partidos políticos, a ellos habrían de someterse los tres poderes, a nadie habrían de rendir cuentas. La no separación de poderes nació con nuestra Constitución. Ahora apelan al consenso del 78, el mismo que nos ha privado de una verdadera democracia y nos ha llevado a la crisis. Ese espíritu sigue vigente, ese consenso nunca ha desaparecido, la mejor prueba de ello es como se han repartido el poder judicial. Malditos.