lunes, 14 de enero de 2013
Quiere convencernos el ladrón que todos somos de su condición
La casta política quiere convencernos de que España es un país de chorizos, es decir quieren convencernos de que ser gobernados por una casta política corrupta es lo que nos merecemos y que no podemos aspirar a nada mejor ( a este lado de los Pirineos esto es lo que hay ), quizas es lo que creen realmente porque cree el mediocre y el ladrón que todos son de su condición.
Por desgracia hay muchos españoles que están convencidos de que eso es cierto. El Poder en España ha conseguido que nos falte confianza en nosotros mismos, como Pueblo. Nos ha hecho caer en la resignación y la apatía. Es muy útil a un sistema dictatorial mantener al Pueblo en la baja autoestima y ese es el legado que hemos recibido del franquismo, que a su vez se inspiró en los depresivos intelectuales del 98. Ser un país católico también ayuda a un Pueblo a mantener la autoestima por los suelos ( todos somos pecadores y esto es un valle de lágrimas etc. etc. etc ). Solamente vivir en una autentica democracia puede hacernos confiar en nuestra valía como Pueblo y para ello es imprescindible dejar de ser gobernados por una clase política corrupta.
Es muy injusto decir: " este es un país de chorizos ". No hemos llegado al nivel de corrupción tan grande que padecemos, porque el Pueblo español sea un Pueblo intrínsicamente corrupto, además de que ese fatalismo es lo que hace posible que nos identifiquemos con los responsables de nuestra ruina, económica y moral: La clase política. El origen de la corrupción se encuentra en nuestra Constitución, que no permite una separación efectiva de poderes ( Todo cargo en el Poder Judicial es elegido por la clase política ). Las listas cerradas hace que no exista una democracia interna dentro de los partidos políticos y el intervencionismo cultural, heredado del régimen franquista, hace que la mayor parte de los medios de comunicación estén al servicio de uno u otro partido, con lo que se ha conseguido que la gran mayoría de los intelectuales estén al servicio de la clase política. Esa es la herencia envenenada del franquismo. Ha llegado el momento de superarlo.
Con esté panorama me parece muy injusto decir que somos un país de chorizos. No somos menos honrados que cualquier los ciudadanos de cualquier otro país. La corrupción se ha extendido de arriba a abajo. Es nuestro déficit democrático el que lo ha hecho posible. Se vota al menos malo, confiando en el " estos también son ladrones, pero igual lo van a hacer mejor ".
Si no conseguimos terminar con la corrupción política nos vamos a quedar sin democracia y, por desgracia, más pronto que tarde.
El Pueblo español NO es un Pueblo intrínsecamente corrupto. Tal y como explica la formula de la corrupción de Klitgaard: C=M+D-A
Es decir, la corrupción (C) equivale a monopolio de la decisión (M) más discrecionalidad
(D) menos rendición de cuentas (A).
El propio Klitgaard (1999) explicita el sentido de su fórmula:
" Ya sea que la actividad sea pública, privada o sin fines de lucro, ya sea que uno esté en Nueva York o en Nairobi, uno tenderá a encontrar corrupción cuando alguien tiene un poder monopolístico sobre un bien o un servicio, tiene el poder discrecional de decidir si alguien lo recibirá o no y en qué cantidad, y no está obligado a rendir cuentas. La corrupción es un crimen de cálculo, no un crimen pasional. En verdad, hay santos que resisten todas las tentaciones, y funcionarios honrados que resisten la mayoría de ellas. Pero cuando el tamaño del soborno es considerable y el castigo, en caso de ser atrapado, es pequeño, muchos funcionarios sucumbirán ".
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