martes, 5 de febrero de 2013
reforma laboral
No es casualidad que el modelo de contratación en España fuese creado por el régimen totalitario franquista, tampoco lo es que sus mayores defensores sea la izquierda, Ambos tienen en común una defensa a ultranza del intervencionismo estatal ( partiendo de direcciones opuestas han llegado al mismo punto ).
El partido que nos gobierna de ideología demócrata-cristiana, el PP, aplica una política liberal en cuanto al despido mientras fomenta el intervencionismo más rancio y eso solamente produce más PARO.
Podemos volver a muestro punto de partida: blindar al trabajador frente a un posible despido y regalar dinero público al empresario para incentivar la creación de empleo pero lo que no podemos permitirnos es seguir tolerando una corrupción tan alta que hace que el dinero público regalado no llegue al empresario que crea empleo ( por ejemplo el plan E del PSOE o los rescates a las Cajas de Ahorro del PP ).
Los países que disfrutan de un Welfair State ( no de esa patraña que nos quiere vender la clase política como: estado del bienestar ) y de menor desempleo son los países donde contratar y despedir es sencillo, crear una empresa también, donde el gobierno no practica una política intervencionista generadora de CORRUPCIÓN , que convierte al empresario en un mero cazador de subvenciones, al intelectual en un asalariado del Poder y al trabajador en un rehén de su puesto de trabajo con contrato fijo.
El intervencionismo estatal es un vicio que debe ser abandonado poco a poco nunca de golpe y es imprescindible previamente haber alcanzado un nivel tolerable de corrupción en la clase política.
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