Ahora toca convencernos de que cobramos más de lo que
merecemos y que son nuestros salarios la causa del paro.
No son los salarios la causa del desempleo. El
desempleo es uno de los síntomas de nuestra enfermedad: la corrupción. La
corrupción política es la enfermedad que arruino las cajas de ahorro, que
malgastó los miles de millones, que nos regaló Europa atraves, de los fondos de
cohesión. Es la corrupción la que anula la iniciativa de nuestros empresarios ( obligados a
girar en torno al gobernante que puede hacerle subir o caer ), la que hizo
posible que no fuese rentable fabricar e innovar, la que mediante la educación procura mantener
adoctrinado a su futuro electorado, la que pervierte la justicia, la que nos va
corrompiendo a todos haciéndonos creer que " el que no roba es porque no
puede o porque es tonto ", la que quiere convencernos de que tenemos lo
que merecemos porque “ somos un país de pícaros “ y nos ocultan que la única
diferencia con un país libre de corrupción es que nuestra Constitución no
cuenta con los mecanismos necesarios para defendernos de los sinvergüenzas, que
creen que por haber sido elegidos son los dueños de lo público. ¿ Como puede creer alguien que hay algún país en el Mundo que no tenga sus propios sinvergüenzas ?, lo único que nos difencia es que en España los errores en nuestra Constitución les permiten llegar al Poder.

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