La Historia se repite, no se clona pero en lo que pasó y lo que está pasando podemos encontrar puntos en común, a veces sorprendentemente similares, que nos permiten atisbar acontecimientos futuros.
Estamos viviendo una época prodigiosa, de grandes cambios. Todos los cambios de siglo lo han sido. El cambio de rumbo al cambiar de siglo suele producirse en los primeros 20 años del nuevo siglo. Parece que el siglo XXI no es una excepción.
Mediante los acuerdo de París de 1898 España capitulaba ante una joven nación. 110 años después esa no tan joven nación, Estados Unidos, se vio obligada a capitular y ceder en sus pretensiones de mantener su hegemonía mundial, el 8 del 8 del 2008 Estados Unidos no pudo cumplir sus compromisos con Georgia y hubo de conformarse con patalear ante la invasión por parte de Rusia del pequeño país al que el presidente de EU había dado garantías de protección. Estados Unidos está construyendo el Oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan, desde Bakú (Azerbaiyán) hasta Ceyhan (Turquía), pasando por territorio georgiano.
La guerra ruso-georgiana marca el principio, oficial del ocaso de la superpotencia. Con esa guerra Rusia se reafirmo en su papel de liderazgo absoluto en toda la región, cortando de raíz los intentos desestabilizadores de EU mediante la ampliación de la OTAN en los antiguos países miembros de la URSS. Esa guerra también marco el fin de la sumisión europea a los intereses norteamericanos, Estados Unidos no obtuvo el apoyo solicitado para sancionar a Rusia y tuvo que abandonar el plan de sanciones económicas.
Poco después, en un gesto lleno de auto reafirmación europea frente a los EU, Europa gana más peso en el concierto internacional al reclamar y conseguir otras 2 silla en el G20 para 2 países miembros de la unión: España y Holanda.
Seguidamente, como colofón, Estados Unidos anuncia la retirada de su plan para instalar el escudo antimisiles en Polonia, lo que hasta el momento había supuesto un enfrentamiento diplomático muy grave con Rusia.
La capitulación fue completa, no hubo derrota militar porque se rindieron sin presentar batalla, una guerra en Georgia contra Rusia hubiera significado un desastre para Estados Unidos comparable a la derrota sufrida por España en Cuba 110 años atrás, pero las consecuencias fueron muy similares, 1998 y 2008 son dos fechas que marcan el ocaso de 2 superpotencias.
La Historia de la decadencia de ambos países, España y Estados Unidos, tienen mucho en común. Antes de llegar a sus respectivas capitulaciones las guerras y la mala gestión les había llevado a endeudarse fuertemente, España con los banqueros de los Países Bajos, Italia y otros países europeos y Estados Unidos con Japón primero y sobre todo con China.
El ocaso para Estados Unidos será largo, ya hemos asistido a la decadencia económica, ya hace muchos años que EU depende de China para financiarse mediante la compra, por parte de está, de su deuda soberana, la deuda de EEUU actualmente asciende al 360% de su PIB y el 76 % de la misma tiene como tomador al Gobierno Chino.
A cambio de la compra de deuda de EEUU China recibe, además de los intereses del enorme préstamo, la ventaja para sus productos en el mercado estadounidense, lo cual resta capacidad productiva a la economía estadounidense mientras la del banquero, China, se fortalece de forma espectacular. Ese circulo vicioso también fue la perdición de España. Llegará la banca rota de la que fue la primera economía del Mundo
Además de la derrota económica también hemos asistido a las derrotas militares de la superpotencia. La primera, quizás la más dolorosa, Vietnam seguida de la derrota sin batalla, al viejo estilo ingles, en Georgia y las próximas retiradas de Irak y Afganistán.
El país que llevo al hombre a la Luna hoy en día es incapaz de enviar un solo tornillo al espacio, ha fracasado su supremacía en ese terreno, los últimos planes de la NASA han sido desastrosos y por fin ha tenido que rendirse a la evidencia y abandonarlos para empezar de nuevo. No es probable que China este dispuesta a financiar esos proyectos, lo cual significa que EU queda fuera de juego en ese terreno.
La exprimera potencia mundial ( que nunca consiguió un dominio rotundo sobre el Mundo, Rusia y China no se lo permitieron, al igual que Francia e Inglaterra no se lo permitieron a España ) también ha conocido otra señal inequívoca de decadencia que es la perdida del que llamaba su patio trasero, Iberoamérica y tiene que conformarse con no actuar cuando los países de la región, otrora dependientes, se alían con su antiguo enemigo: Rusia.
La caída es dura y probablemente veamos cuanta razón tiene el dicho: del árbol caído todos hacen leña. Eso le pasó a España y eso le pasará a los Estados Unidos, esperemos que no arrastre a Europa en su caída, aún que va a ser difícil.

Antes de terminar el 2011 Estados Unidos intenta recuperar su hegemonía militar y ha recuperado su viejo proyecto del escudo antimisiles. De momento no ha conseguido arrastrar a toda Europa en su caída. En el intento de mantenerse como superpotencia solamente a conseguido enrolar a países europeos de segunda categoría, España es uno de esos países. Enhorabuena volvemos a estar en el bando perdedor, seremos de los últimos en abandonar el barco que se hunde.
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